Los habitantes de la península ibérica que escapan de la invasión musulmana atravesaron la cordillera cantábrica, y junto con los autóctonos crearon la resistencia, organizándose y dando lugar a instituciones que gracias a su poder, se construyen estas magníficas joyas de la prerrománico.

Tras la victoria de Covadonga, el visigodo Pelayo consigue trasladar el poder a Cangas de Onís en 718, progresando así la cristianización de los astures. Le sucede en el trono Favila, que reina durante dos años, y al que se le debe la construcción de la Iglesia de Santa Cruz (donde se encontraba la cruz de roble que llebaba en la batalla) de Cangas. Silo, que sucede a Alfonso I traslada la capital hasta Pravia, y construye las iglesia de Santianes, ejemplo del primer prerrománico.

Alfonso II el Casto traslada la corte a Oviedo, se relaciona con Carlomagno y convierte a Oviedo en sede episcopal, aprovechando la que se ha hundido el reino visigodo de Toledo, y además  aparece la tumba del apóstol Santiago, confirmando así las ideas del Beato de Liébana. Su obra más emblemática es San Julián de los Prados (contiene todas las características del arte asturiano, mampostería, esquinales son de piedra labrada, canecillos en la cubierta, los  ventanales de celosía, y en el interior al dintel arco de medio punto y bóveda de cañón, estaba totalmente pintada y formaba parte de un conjunto palaciego de gran importancia). Iglesia de San Tirso, solo se conserva el testero de ábside con ventanas de arco de ladrillo . Del antiguo palacio de Alfonso II solo queda la Cámara Santa  (contiene principales reliquias sagradas, joyas de la monarquía asturiana y la Cruz de los Ángeles de Alfonso II el Casto) y una torre adosada, a ella.

Iglesia de Santa María de Bendones, parecida a San Julian de los Prados.

San Pedro de Nora, con todas las características de este periodo.

Una vez consolidada la corte en Oviedo y en su expansión produce monumentos de gran valor «arte ramirense», el más importante del arte prerrománico, muy aproximado al arte de los reyes visigótocos toledanos, que llegaron hasta Oviedo.

A la muerte de Alfonso II en 842, hay una lucha de poderes entre Ramiro I y Nepociani, ascendiendo Ramiro I al trono, este  construye Santa María del Naranco y San  Miguel de Lillo, continúando la con la tradición de construir a extramuros y abovedadas al modo de la corte de Toledo.

San  Miguel de Lillo, sorprende por si elevación, esbeltez, la primitiva iglesia alcanzaban los 20 metros, en la actualidad solo la mitad, destaca las celosía, las bóvedas y la decoración de los relieves.

Santa María del Naranco, palacio de recreo de Ramiro, elegante, esbelto, interior bóveda cubierta con arcos fajones, el ara de la época de Ramiro I para la consagración del edificio como iglesia, columnas con el sogueado asturiano, capiteles animales y personajes de origen vizantino, medallones origen oriental copiando modelos tardo romanos.

Ordoño I, construye Santa Cristina de Lena, muy cerca de restos romanos junto a una calzada romano- medieval.

Alfonso III el Magno expande el reino hasta Portugal, Toro, Zamora, construye un palacio (desaparecido) y la Iglesia de San Salvador «Conventin del Valdediós», siguie los patrones orientales de San Miguel de Liilo y la basilica tradicional techumbre de madera de San Julián de los Prados , celosías exquisitas, decoración elementos clásicos, ventanas de arco de herradura triples y dobles. Capilla de los Obispos, sepulcro del último abad. Punto de inflexión, el final de este tipo de monumentos, ya que los intereses se desplazan hasta el sur.

En Oviedo, Fuente de la Foncalada, con este signo se defiende al piadoso, con este signo nos defiende del enemigo, el de la Cruz de la Victoria, de brazos iguales con el alfa y el omega, regalo de Alfonso III y su esposa Jimena, a la catedral de Oviedo.

Arca de las Ágatas. ofrecida por Fruela II, relicario que engarza cerca de 100 ágatas, en 910.

A la muerte de Alfonso III, hay una gran crisis ya que el reino alcanzaba el Duero, la capital en se instala en León y los estas joyas dejan de construirse San Salvador de Priesca, del 921.

Iglesia de Santiago en Gobiendes. donada por Ordoño II en 921, sus formas similares a San Julián de los Prados , muy reconstruida.

Este es un arte precursor, dos siglos más tarde llega el románico.

 

Santa María del Naranco